En la familia de los cayos en la zona, Guillermo es uno de los de menor tamaño, con apenas 18 kilómetros cuadrados de extensión, aunque abundantes en una flora que incluye además especies como la caoba, los almácigos y las sabinas.
Su territorio cuenta entre los principales atractivos con cinco kilómetros de hermosas playas, una de ellas nombrada El Pilar en honor del yate de igual nombre del famoso novelista norteamericano Ernest Hemingway, con la particularidad adicional de contar con dunas de hasta 16 metros de altura.
La mencionada playa es considerada entre las mejores del archipiélago cubano, avalada por la calidad y anchura de su franja de arena, unido a las cristalinas aguas del mar.
Los paradisíacos fondos marinos de este cayo, comparables a un gigantesco acuario, pueden ser contemplados gracias a la existencia de centros de buceo.
Este islote dispone de excelentes instalaciones hoteleras, cuenta con lagos artificiales, piscinas y todas las ofertas de entretenimiento, animación y servicios posibles en medio de un
ambiente apenas alterado por la presencia humana, para garantizarle una estancia inolvidable.
Cayo Guillermo está enlazado a tierra firme por una vía sobre el mar desde Turiguanó, al norte de la provincia de Ciego de Ávila, famosa por sus lagunas donde la pesca de truchas constituye un especial atractivo junto a sus excelentes paisajes rurales.
Para los amantes de la naturaleza, el establecimiento es un sitio ideal donde pueden admirar sus manglares, el azul del mar, los majestuosos flamencos y su universo subacuático.
La localización del establecimiento se apoya además en una de las más bellas franjas de la playa y en medio de un entorno de exuberante vegetación y de bosques tropicales.