Playa Yuraguanal, con una extensión de 600 metros, era desconocida en el amplio concierto de los balnearios cubanos. Descubrirla constituyó una suerte en un entorno rico por sus atractivos naturales y por las huellas de la ancestral cultura aborigen, conservadas a solo unos pasos del sitio donde por primera vez pisó la civilización europea
Su hallazgo, en una porción de costa de la provincia de Holguín, sometida a un amplio plan de desarrollo turístico en los últimos años, desmintió la creencia que sostenían algunos acerca de que el Caribe no tiene ya secretos que develar.
Playa Yuraguanal abre su virginidad a un conjunto de hoteles edificados en medio de la exuberancia de los declives orográficos que van a morir en la costa, y donde se ha respetado la naturaleza al punto de que uno se acuesta en el mayor silencio y despierta con los gorjeos de los pájaros de la fauna autóctona.